Todo esto viene a cuento, en este momento, derivado del control al Gobierno en el Senado este fin de semana en el que, como es fácil de suponer, el PP por boca de su portavoz, el Sr. Maroto, arremetió con toda su artillería (real o ficticia) contra el Presidente Sánchez. Llegados a este punto a mí me gustaría hacer un serie de consideraciones para intentar trasmitir como entiendo yo la democracia.
Vamos a empezar por ir al RAE en cuya 3ª acepción de DEMOCRACIA aparece “Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes”; esto, según mi humilde entender, quiere decir que la forma de ejercer ese poder por parte de los representantes elegidos debe acercarse lo más posible a las necesidades de toda esa sociedad, intentando respetar la ÉTICA por encima de todo y entendiendo que, en función del número de personas que te apoyen y apoyen a tus contrincantes, la influencia de tus criterios, en la toma de decisiones, será mayor o menor y teniendo muy claro que no es legítimo bloquear indefinidamente decisiones porque te beneficien a ti personalmente o a las ideas tu partido cuando la representación otorgada por los ciudadanos no habla en ese sentido.
Los dos temas conflictivos sobre los que quiero hablar con las bases de esta reflexión son: 1- El bloqueo de la renovación del Consejo General del Poder Judicial por parte del Partido Popular y 2- El acceso del Sr. Maroto al Senado en las últimas elecciones.
A pesar de esto ambos suben a sus respectivas tribunas criticando a sus contrincantes como si estuvieran en posesión de la verdad absoluta y el resto no fueran dignos de la representatividad que ostentan. ¿Entendéis ahora el por qué del título de este escrito? Pero el gran problema no está en estos dos casos si no en que, antes o después, por una cosa u otra, toda la clase política termina con comportamientos que, al menos, se pueden considerar de dudosa legalidad; ellos lo hacen y si, luego, alguien denuncia tienen preparada una explicación que normalmente sólo se la creen los que les votan asiduamente y si hay una investigación judicial entra en funcionamiento su capacidad de manipulación para que no llegue a ninguna parte. ¿NO OS PARECE QUE ESTO CABREA MUCHO Y CREA MUCHA IMPOTENCIA?, pero ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA EVITARLO APARTE DE VOTAR TODOS EN BLANCO?
]]>En este caso el desencadenante ha sido la llegada a mis manos de una frase de George Bernard Shaw: “El cerebro de los necios trasforma la Filosofía en tontería, la Ciencia e superstición y el Arte en pedantería”. Cuando la vi inmediatamente vino a mi mente la legión necios (siendo benevolentes) que, obligatoriamente, hemos colocado al frente de la toma de decisiones políticas y los no menos cualificados en ese menester de la necedad, y que están ahí, sin colocarlos nosotros, para actuar como “palmeros” a cambio de que nadie dificulte su poltrona mediática (los periodistas).
Nada más tenemos que hacer un recorrido somero, sin levantar mucha polvareda. Aunque pueda parecer reiterativo, los políticos que están al frente de los partidos en el momento actual hacen que añoremos a las generaciones anteriores y para constatarlo vamos a recorrer su trayectoria profesional empezando de menos a más: 1- VOX; Abascal (presidente) se ha pasado toda su vida viviendo de las “mamandurrias” del PP, Ortega Smit académicamente abogado pero legionario, el secretario de Andalucía juez de violencia de género inhabilitado y el resto no vale la pena entrar a analizarlos porque aún bajarían más el nivel. 2- PODEMOS; La mayoría de los máximos dirigentes iniciales proceden de la Universidad aunque como profesores interinos o asociados y su formación está garantizada; el problema aparece cuando la “egolatría” del máximo dirigente va eliminando a todos los demás que podrían haber conseguido articular un partido serio y con el suficiente peso para alcanzar un futuro más justo y solidario a esta sociedad. 3- CIUDADANOS; Los principales dirigentes, que están permanentemente en los medios (Rivera, Arrimadas, Villacís, etc), tienen unas dudosas y cortas carreras profesionales y los que marcan un nivel alto, con carrera profesional sólida, están saliendo a la carrera por el “tufo” que se está respirando en el partido. 4- PP; con la moción de censura de 2018, la dimisión de Rajoy, Sáenz de Santamaría y Cospedal (todos ellos soportados por carreras profesionales consolidadas) consiguen ponerse al frente del partido todos los “apesebrados” desde prácticamente la adolescencia (Casado, García Ejea, Maroto, Andrea Levy, etc), todos ellos con un currículum similar al de los de Ciudadanos y alguno de ellos como Casado con manifiestas dudas sobre la consecución de sus títulos académicos. 5- PSOE; vamos a limitarnos al secretario y al portavoz (Pedro Sánchez y José Luis Ábalos) que si bien tienen una formación académica yo no me atrevería a poner la mano en el fuego porque la hubieran ejercido con la mínima asiduidad. Lo que si está constatado es su muy larga dedicación a la política.
Después del recorrido ¿entienden porque la frase de George Bernard Shaw me los trajo a la memoria en un escenario como el actual?. A la vista del comportamiento que están teniendo yo estoy llegando a un punto en el que las dudas me corroen; de verdad ¿son sólo una banda de necios y actúan así por que no les da más de si la mente? o, además de serlo (yo estoy convencido que lo son), ¿consideran que el resto de los ciudadanos somos imbéciles, que nos creemos todo aquello que ellos nos quieran decir, de acuerdo a sus intereses, sin reaccionar ante ello?. El gran problema aparece cuando un porcentaje muy alto de la población, cansado y aburrido de oírles decir siempre lo mismo (todos culpando al de enfrente y nadie poniendo soluciones encima de la mesa) parece que les da la razón en considerarnos tontos y nadie se atreve a hacer absolutamente nada porque les parece imposible poder salir del bucle perfecto en el que nos han introducido.
Llegados a este punto muchos os preguntaréis, realmente ¿podemos hacer algo?; como todos recordaréis ya hubo un intento en 2015 y de él salió un partido sólo que, como siempre ocurre en los movimientos asamblearios, independientemente de la honestidad, solidaridad y bondad de sus intenciones, siempre hay alguien (más o menos formado pero muy hábil) dispuesto a ponerse al frente y no planteándose como primer objetivo precisamente llevar a la práctica esas ideas si no obtener el mayor rédito personal posible y si, por el camino, además se consigue algo para la sociedad bien venido sea. Como, poco a poco, vamos viendo un movimiento espontaneo y maravilloso, generado desde la desilusión de los ciudadanos en los políticos (no confundamos políticos con política) se va diluyendo y terminará quedando en nada derivado de esta forma de actuar; al final llegamos al mismo punto. Entonces ¿cuál debería ser el siguiente paso?.
Bueno pues yo creo que lo primero es no abandonarnos en el desespero y lo segundo conservar la memoria (para que no dejemos que se repita lo mismo); pero ¿cómo vamos a conseguir evitar esa repetición?. A ver que os parece mi propuesta: en primer lugar yo sería partidario de acudir a votar, en las próximas elecciones, el mayor porcentaje que haya habido en todo el periodo democrático y hacerlo todos en blanco lo cual es tanto como decirles con toda claridad que no nos vale ninguno de ellos: a continuación iniciar un movimiento como el de 2015 pero con las ideas mucho más claras y sin dejarnos manejar por redentores. Mi impresión es que si no seguimos un camino coherente (este que yo he expuesto u otro, pero siempre con honestidad) lo vamos a tener manifiestamente difícil. A VER SI HAY SUERTE.
]]>El 29 de Julio se produjo, en la sede del Ministerio de Interior, una reunión entre el Ministro y Rodrigo Rato, ampliamente denunciada y criticada por el resto de los partidos políticos y los medios de comunicación y defendida como algo normal por el Partido Popular. Yo creo que nunca debería haberse producido pero si se ha cometido el error lo lógico sería reconocerlo y pedir disculpas a los ciudadanos por la falta de respeto en lugar de enrocarse e intentar justificarla. Como ciudadanos no nos queda otra opción que pensar que, si no son capaces o no quieren ver su incorrecta forma de actuar, en el futuro continuarán comportándose de la misma forma.
Y aquí aparece de nuevo nuestro protagonista; en su función de vicesecretario es elegido por la dirección del partido para sentarse delante de la prensa y comentar el “episodio”. Yo no sé si esa situación hizo que se sintiera importante (vistos los antecedentes es posible) o siguió las órdenes de arriba, pero lo cierto es que se descolgó con dos frases de las que hacen época: calificó las críticas de “comentarios de café” y lo completó diciendo que ellos no se dedican a ese tipo de cosas, que lo que tienen que hacer es “ser capaces de transmitir a los ciudadanos que les pueden dar de comer”. Y se quedó tan ancho.
Mire Sr. Maroto el que una persona investigada por la policía (por cierto bajo el mando del Ministro de Interior) e imputada varias veces pueda permitirse el lujo de descolgar el teléfono y que automáticamente le reciba el ministro (por muy exministro, expresidente del FMI y amigo que sea) lleva, a los bien pensados, a calificarlo al menos de imprudencia y ejercer su derecho a la crítica; imagínese los normal y mal pensados (con todo su derecho) como pueden calificarlo. Su expresión de “COMENTARIO DE CAFÉ” es, cuando menos, un insulto a la inteligencia de los ciudadanos, inteligencia que yo creo aún no han conseguido anular.
Pero donde de verdad se ha coronado es en la segunda frase donde no sólo les ofende intelectualmente sino humanamente; los ciudadanos no les han elegido a ustedes para que les den de comer (sea cual sea la acepción de la palabra que elija), los han elegido para que gestionen este país con corrección, honestidad, formación y solidaridad y defiendan las condiciones adecuadas para que ellos puedan ganarse la vida con dignidad (aquí muy poca gente quiere la “sopa boba”). En lugar de entretenerse en generar frases de “iluminados” podrían dedicarse a que esa salida de la crisis que tanto “VOCEAN” y que, por supuesto es cierta para las grandes empresas (ya presentan cuentas de explotación similares a 2007 y sueldos de directivos escandalosos) sea parcialmente repercutida en los ciudadanos (tienen una disminución de ingresos de más del 30% con respecto a 2007) y ya verá como nadie le pide que vaya a darle de comer con cuchara y tenedor. Voy a ir más lejos: ESTOY SEGURO DE QUE TIENEN TANTA DIGNIDAD QUE NI EN LA SITUACION ACTUAL SE LES OCURRE.
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