La dificultad de asimilarlo, para quien no este inmerso dentro de este mundo de la salud (incluso de quien lo está), deriva de la manipulación de su uso, pero si se hace un pequeño esfuerzo para explicarlo, se puede conseguir entenderlo fácilmente.
SALUD: Estado en el que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones.; en definitiva está capacitado para, en ese momento, desarrollar sus capacidades vitales sin limitación alguna.
SANIDAD: Conjunto de servicios gubernativos ordenados para preservar la salud del común de los habitantes de una nación; dicho de forma más clara es el esfuerzo de la sociedad para que sus habitantes no enfermen.
ASISTENCIA SANITARIA: El servicio llamado asistencia sanitaria es el que presta un agente u operador especializado a las personas que sufren alteraciones en su estado de salud para recuperarlo y que además este servicio se presta bajo unas determinadas condiciones de seguridad y por quien está en posesión de un determinado conocimiento.
En los últimos tiempos, en parte derivado de la pandemia del covid y su efecto sobre la salud de forma directa y también indirecta, por la absorción de medios necesarios para atender a otras patologías que generan un daño importante sobre la salud de la población, nos encontramos con aumento manifiesto de muertes; la tendencia es adjudicarlas a la pandemia directamente (han muerto por covid) cuando realmente una parte importante de los decesos se ha producido por una patología totalmente ajena al covid y a la que no se ha podido atender porque los medios necesarios para ello se están en empleando en lo más urgente y visible.
Quizás la mayoría de la población tenga un concepto erróneo de lo que significa la medicina y cual debe ser su función básica: EVITAR QUE LA GENTE ENFERME.
Yo he pasado desde los 17 a., antes de empezar la carrera, mi vida metido en los hospitales y hasta muchos después de terminarla, gracias a la convivencia con compañeros con más experiencia y muchas horas de pensar, no fui capaz de asimilar esa frase tan sencilla.
En la Facultad, fundamentalmente, se nos enseñó a diagnosticar (pero ya con la persona enferma) y, a continuación, intentar curar, cosa que puede o no conseguirse. El intentar adelantarse a la enfermedad es algo que, desde mi punto de vista, sólo se ha hecho con las vacunas pero en el resto de las patologías, aunque las causas sean manifiestamente conocidas, no se hace esfuerzo alguno: ¿POR QUÉ?
En España hay, desde mi punto de vista, dos centros modélicos pero que, también desde mi punto de vista, no deberían ser necesarios pues las patologías que tratan no deberían existir si el comportamiento de la sociedad estuviera impregnado del civismo necesario en su relación entre sus ciudadanos: Me estoy refiriendo al CENTRO DE PARAPLÉJICOS DE TOLEDO y al HOSPITAL AITA MENI DE MONDRAGÓN. En ambos se trata patologías traumáticas de mayor o menor dimensión; en Toledo se tratan importantes accidentes, fundamentalmente de tráfico, que generan grandes déficits físicos y en Mondragón los traumatismos, pese a ser de menos calibre, también generan déficits importantes aunque más de tipo psíquico. En este caso el ¿por qué? está claro que procede de la falta de respeto de la que hace gala la sociedad en sus comportamientos con los demás.
Si enfocamos nuestra visión, en cualquier parte del mundo, hacia otro punto fundamental como es la alimentación nos vamos a encontrar que, en los últimos tiempos, lo único que interesa son los beneficios económicos que se pueden conseguir con su comercialización independiente del daño que puede causar a la salud, NO OLVIDEMOS QUE LA MAYOR PARTE DE LAS MUERTES DERIVAN DE LAS PATOLOGÍAS GENERADAS POR ESTE HÁBITO.
Podríamos continuar con otros hábitos, fácilmente evitable, como la falta de ejercicio etc y siempre nos encontraríamos con la misma pregunta: ¿POR QUÉ LA ADMINISTRACIÓN NO CAMBIA SU ACTITUD?, ¿POR QUÉ, EN LUGAR DE GASTAR EN INTENTAR CURAR CON LOS FRACASOS Y GASTOS QUE CONLLEVA, NO INTENTA EVITAR ENFERMAR QUE SIEMPRE ES MÁS SEGURO Y POSIBLEMENTE BASTANTE MÁS BARATO?
Llegados a este punto, si investigamos un poco, nos encontramos con un acontecimiento a través del cual podemos entender todas las preguntas que nos hemos estado haciendo.
Hay un país en Europa que ha soportado el mayor volumen de muerte por patología cardiovascular del mundo (FINLANDIA). En un momento concreto (los años 70-80 del siglo pasado) llegaron a la conclusión de que tenían que cambiar su actitud ante la vida para cambiar la tendencia. Valoraron sus hábitos alimenticios y de vida, tomaron la decisión de cambiarlos, negociaron el cambio de dichos hábitos y, en un plazo de 20 a., consiguieron reducir la mortalidad cardiovascular en un 70%.
Si conocemos los factores de riesgo de estas patologías, que además coinciden con los de los tumores y el Alzheimer, ¿por qué nadie mueve un dedo?. Si se hace un reconocimiento completo, a partir de los 40 a., y se establece una forma de actuar correcta en base a los resultados se puede reducir su incidencia en no menos del 50% en enfermedades cardiovasculares y tumores y un 25% en alzheimer. ¿ALGUIEN SE HA PARADO A PENSAR LO QUE ESTO PUEDE SIGNIFICAR PARA LA SOCIEDAD AUNQUE SÓLO SEA DESDE EL PUNTO DE VISTA ECONÓMICO?; ¿Y SI SE VALORA DESDE LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE COMO ES LA ESPERANZA Y CALIDAD DE VIDA DE LA SOCIEDAD?
]]>Todo esto viene “a cuento” porque a lo largo de los más de 50 años (entre carrera y ejercicio de la profesión) que llevo viviendo en el mundo de la medicina he visto una ausencia casi total de la educación para la prevención de las enfermedades; a lo más que se llega es al diagnóstico precoz para intentar realizar un tratamiento curativo y procurar evitar el paliativo (término este que, traducido con dulzura, significa reducir al máximo el sufrimiento en el camino hacia el más allá). La mayor cantidad de presupuesto público (ya escuálido en nuestro país) se dedica a la Asistencia Sanitaria, dejando sólo las migajas para la prevención. En definitiva se está “prostituyendo” el proceso lógico; ¿por qué motivo?, ¿quién se está beneficiando de ello?, ¿no tendrán algo que ver las poderosas farmacéuticas?.
El diagnóstico precoz del que hablamos en el párrafo anterior se refiere casi exclusivamente a dos patologías que son el cáncer de colon y el de mama, en un tramo de edad en el que se sabe que su frecuencia de aparición es mayor; el resto de las enfermedades se diagnostican cuando los síntomas son manifiestos y algunas de ellas ya tienen difícil solución cuando se consigue.
Lo que yo quiero poner encima de la mesa es que sería manifiestamente lógico, tanto desde la vertiente económica como desde la de calidad de vida, que se desarrollara, previo un estudio serio, un programa de formación en hábitos de vida y alimenticios para la ciudadanía, a través del cual se fomentara el ejercicio y la alimentación estacional y con productos de proximidad y se evitaran los productos procesados, super-procesados y el consumo de sustancias tremendamente nocivas para la salud como el tabaco, así como los alimentos procedentes de países donde no haya un control sobre los fitosanitarios que se utilizan en agricultura ni sobre la alimentación de los animales. En este sentido me gustaría reflejar un caso; con la simple identificación de le los factores de riesgo cardiovascular y planificación de vida posterior en las personas se puede evitar entre el 50% y el 80% de esta patología que sólo en Euskadi significa un costo económico de unos 890 millones de €/año.
Ahora me gustaría hacer una serie de preguntas. ¿Cuántos chutes de azúcar diarios se meten sus hijos?, muchos de ellos propiciados por usted mismo para que no le molesten; no olviden que cada uno de estos episodios significa un sobreesfuerzo del páncreas que al final termina por fallar y se van a convertir en diabéticos de pincharse insuliuna, con lo que ello significa, a una edad temprana. ¿Cuánta comida basura de supermercado (calentada en el microondas) y hamburgueserías de tipo americano han comido en el último año? ¿Sabían que en un país como Inglaterra, en el cual hay un control razonable sobre los productos fitosanitarios, a los animales que viven y se alimentan en zonas de cultivo, en los últimos 15 años, se les ha reducido a la mitad su esperanza de vida y su capacidad de reproducción y a los que viven en bosque no? ¿Qué parte de los productos que se utilizan para tener mejores cosechas pasa a nuestra alimentación? ¿Qué nos ocurrirá con los alimentos que proceden de países sin control alguno y que en el mercado actual son muchos? ¿Por qué prácticamente ya no cocina nadie? ¿Por qué nadie habla de estos temas? ¿Saben que el negocio de la alimentación, en España, supone unos cien mil millones de € anuales?
Me imagino que después de todas estas preguntas entenderán muchas cosas pero, para mí, fundamentalmente esto ocurre por desconocimiento y comodidad de las personas y por el afán de almacenar dinero de los poderosos económicamente. ¿Sabían que en Vitoria-Gasteiz, para 240.000 habitantes hay cien supermercados, uno por cada 2400 personas (más o menos 800 familias)? ¿Saben que la mayoría de estas multinacionales tienen empresas en países fuera de la unión europea para producir esos alimentos más baratos y con menos controles de salubridad y habitualmente acostumbran a tener su sede social en paraísos fiscales? Quizás esto les aclare un poco el camino por el que vamos y que desde la Administración favorecen al no mover un dedo para evitarlo. Como me imagino que esto mismo de Vitoria, acompañado de la compra a través de la red, está ocurriendo en todas las ciudades con la consecuencia de hacer desaparecer el pequeño comercio local y la descapitalización de la sociedad ¿qué porcentaje de personas se han planteado estos temas antes de dar a la tecla de aceptar la compra y esperar que se la traigan a casa?
Hoy hemos hablado, sobre todo, de las cosas negativas con las que nos toca convivir pero os prometo que en próximas fechas lo haremos sobre como yo creo que esto debería ser gestionado para obtener un resultado razonable en cuanto a ahorro de costos sanitarios y mejora de salud de la población.
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