La película en cuestión es “Tomates verdes fritos”, de 1991 y ambientada, en ida y vuelta en base a recuerdos, en 1920 y 1960; la acción transcurre en el sur profundo de EEUU, en los estados de Alabama y Arkansas y ya podéis imaginaros la forma de pensar en los estados confederados a sólo unos 50 años de la guerra de secesión y de la desaparición legal de la esclavitud, la real ya es otra cosa totalmente distinta.
El comienzo es en 1960 y, en los primeros compases, nos encontramos ubicados en una residencia de ancianos, que si nos dicen que es una española de la actualidad nos lo creeríamos a pie juntillas: no se veían cuidadores y los ancianos estaban medio abandonados en sillas de ruedas o en las habitaciones, más o menos como nos los encontraríamos en un importante número de las existentes en el momento actual. En definitiva se ve que esa “costumbre” de la sociedad de aparcar a las personas mayores cuando ya no se les considera necesarias, que yo creía era más reciente, tiene un recorrido manifiestamente largo y esto me ha llevado a pensar en otros tiempos, en los pueblos antiguos, donde los ancianos de la tribu eran respetados y escuchados y también en muchos pueblos de mitad del siglo pasado, en nuestro país, donde tenían una ancianidad tranquila en el seno de la familia, protegidos por ella; bien podemos decir que en este tema hemos evolucionado a peor y que en ello ha tenido mucho que ver el enriquecimiento de la sociedad en que vivimos y el egoísmo que prima en ella.
Un segundo tema manifiestamente visible, también de actualidad hoy en día con el trato que la sociedad occidental depara a los inmigrantes africanos, es el racismo con la aparición del Ku Klux Klan y su poder en la sociedad de aquellos tiempo. En estos momentos, en España, aproximadamente un 10% de la población son inmigrantes o descendientes y creo que no exagero si digo que el porcentaje de ellos, aunque lleven muchos años entre nosotros, que están ubicados económica y socialmente en la clase media o estratos superiores no llega el 1%, y eso también es racismo. No vale decir que ahora tienen reconocidos muchos derechos que entonces no tenían porque aun queda mucho camino que recorrer para llegar a una sociedad integradora, solidaria y que facilite a todos sus miembros una igualdad de oportunidades, sean de la raza o el sexo que sean.
El tercer tema visualizado es el machismo con el consiguiente maltrato en el seno la pareja. No hace falta más que mirar u oír los medios de comunicación para darse cuenta en que situación nos encontramos hoy en día y el nº de mujeres asesinadas por sus parejas anualmente; posiblemente hayamos avanzado en visibilidad pero el número de personas que lo asume como algo normal es tremendo, tanto de puerta para dentro como para fuera, y esto hace que el avance sea muy pequeño. Llegados aquí querría dejar claro que, en los últimos tiempos, la edad de los maltratadores y asesinos ha descendido manifiestamente, muchos de ellos están entre los 25 y 40 años, y esto seguirá así mientras los niños continúen viendo a sus padres maltratando a sus madres y en el sistema educativo no se haga nada para hacerles interiorizar que ese comportamiento es denigrante e indigno en las personas; por otra parte habría que buscar la manera de evitar el comienzo de esa práctica impidiendo algo muy común hoy en día en los jóvenes de en torno a 15 años a través del móvil, el control de sus parejas. Yo creo que el maltrato a la mujer, que conlleva en muchos casos el asesinato, debería ser catalogada como una actividad terrorista, pues busca generar terror; no olvidemos que en los últimos 10 a. han muerto asesinadas más mujeres que víctimas causó ETA a lo largo de todo su recorrido.
Finalmente hay un 4º tema, pero este de carácter muy positivo; la película es un canto continuo a la AMISTAD, posiblemente, desde mi punto de vista una de las mayores virtudes y disfrutes de los que podemos disponer los humanos; habréis oído muchas veces que amigos-amigos, de esos que pondrías en sus manos tu vida y la de los tuyos, te puedes considerar afortunado si, a lo largo de tu vida, has conseguido tener 4 ó 5; en definitiva que se pueden contar con los dedos de una mano. Llegados a este punto me gustaría deciros que la amistad verdadera, aunque implique dar mucho, que lo implica, lo que se recibe a cambio lo supera con creces; HACED UN ESFUERZO Y LUCHAD POR CONSEGUIRLA, SERÉIS MUCHO MÁS FELICES.
]]>Ayer fue el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer y entre las cosas que he captado a lo largo de la mañana están una encuesta y las fotos de las mujeres ASESINADAS por sus parejas; en la encuesta parece que el resultado pone de manifiesto que en torno al 30% lo ve como normal y cree que el tratamiento político lo exagera, en las fotos me ha impresionado que prácticamente el 50% de las asesinadas parece tener menos de 35 años. No sé a vosotros pero a mí me ha impresionado brutalmente tanto una cosa como la otra y lo primero que he pensado ha sido no lo que se ha hecho a lo largo de los últimos 40-50 años (que también) sino que estamos haciendo ahora para que en la próxima generación de adultos no ocurra lo mismo.
Puesto a analizar he llegado a la conclusión de que en realidad se trata de un problema de poder; si fijamos el foco en la prehistoria la fuerza física que sus hormonas aportan al hombre le permiten imponerse con violencia y controlar todo a lo largo de los siglos, desde la libertad y la capacidad de poder adquirir una formación (no olvidemos que hasta la parte final del siglo pasado era excepcional ver a una mujer estudiando) hasta la religión, esta última con una capacidad de evolución aún menor.
Si hacemos un recorrido a lo largo de la historia, desde Grecia (cuna de la democracia), donde la mujer no podía salir a la calle si no iba acompañada del marido o del esclavo de confianza, hasta nuestros días nos daremos cuenta de que los avances en esta faceta no han sido comparables al resto de las actividades humanas.
De todo lo visto lo que más le ha impresionado es la juventud de los agresores en muchos de los casos conocidos; si a eso añadimos el acoso escolar (tanto físicamente como a través de la redes sociales) es fácil llegar a la conclusión de que el esfuerzo educativo realizado desde que estamos en democracia ha sido prácticamente nulo. Realmente parece que de lo único que se preocupa los políticos (elegidos borreguilmente por nosotros) es del adoctrinamiento para conseguir los votos necesarios para permanecer en el poder.
Mientras continuemos con el concepto de que con perseguir al maltratador (cuando se le persigue) es suficiente y no establezcamos una formación en el respeto (y no digo sólo en el respeto a la mujer) las siguientes generaciones continuarán con el mismo problema. Mientras no desaparezca de la cabeza de los hombres, cuando ven a una mujer guapa y vestida de forma llamativa (cosa que es su derecho), el pensamiento y la expresión “me la llevaría a la cama” mientras que si lo expresa una mujer es una “zorra”, continuaremos por el mismo camino.
La única ruta que yo veo para salir de este bucle es EDUCACIÓN, EDUCACIÓN Y EDUCACIÓN, pero no sólo en la escuela sino también, y quizás más importante, en el ámbito familiar; si lo maman en la familia y nadie les dice lo contrario esos niños se convertirán en maltratadores en el futuro.
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